lunes, 30 de marzo de 2015

SESTNADTSAT.



Ella me ve, ella me llama. Me ve, me llama. Camino, camino y camino. ¿Cuánto tiempo llevo haciéndolo? ¿Una hora? ¿Dos? ¿Media vida? Solo me muevo al ritmo de su voz retumbando en mi mente, su cándida, dulce, melodiosa y acogedora voz. Sigo el camino sin conocer su final hacia mi hogar; sus brazos, su cuerpo, sus labios.

domingo, 15 de marzo de 2015

PYATNADTSAT.


Siento mi erección clavándose en su cintura, en su carne, tierna, blanda, empapada en sudor y colonia prestada. Joder, necesito poseerla, necesito lo que hay debajo de su fina y arañada piel. Beso sus labios carnosos, su mentón, desciendo por el cuello, los senos… y muerdo. Ella chilla, así que le tapo la boca con mi mano.