lunes, 2 de febrero de 2015

DVENADTSAT.



Marco el número de teléfono y, después de tres tonos, me responden con un gruñido infernal. Cómo han cambiado los rituales de invocación.
—Despierta, capullo, es hora de levantarse.
—¿Qué? ¿Quién cojones eres?
—Tu hermano, Sasha.
—Sasha… Hostia, ¡Sasha, el mestizo! No te veía desde la presentación en sociedad del pequeño Maverick. —Apenas pudieron saludarse entre charcos de sangre y vísceras—. Tío, son las ocho de la mañana, ahora me iba a acostar ¿qué quieres?
—Necesito información.
—Necesito, quiero, me piden, te exijo… Todos sois iguales, ni un ‘buenos días, Mordekai’, ni mierdas de esas.
—…
—…
Es por Di. Es por Di. Es por Di.
Respiro hondo y pongo la voz más asquerosamente melosa que el cansancio me permite.
—Buenos días, Mordekai. ¿Qué tal tu mañana? ¿A cuántos gilipollas has destripado desde principios de año? ¿Ya ha hablado padre contigo para insultarte y maldecir a tu descendencia?
La explosión de carcajadas me perfora el tímpano y hace que me separe del auricular.
—Eso está mejor. Bueno, qué te pica.
Hoy está de buen humor y debo aprovecharlo:
—Es sobre los vampiros.
—No es una compañía que te recomiende.
—Ya. Lo que sea. Dime si han aumentado su comunidad de resucitados, ya sabes, novatos salvajes, ataques sin resolver entre los suyos, algún hermano mayor descontrolado creando su progenie…
—No. Este año no hay nada planeado, y ya sabes lo organizados que son esos culofinos.
—Así que nada de novatos.
—Nop.
—Vale…
Alexandr ha sido creado sin permiso, como temía. Genial, un cadáver ilegal. Pero podría usarlo en mi beneficio, puede que los vampiros lo estén buscando para deshacerse de él. Tal vez con dejarlo sin piernas en un callejón alguien lo encuentre y…
—Oye. —La voz de mi hermanastro corta el hilo de mis pensamientos—. Si tienes problemas siempre puedes contactar con la familia.
¡Ni hablar! Demasiados problemas por un muerto. Y demasiados favores que devolver después.
—Olvídalo, como si no te hubiera llamado.
—De acuerdo, mestizo, pero recuerda que si vuelves a reclamarme, solicitaré un pago mínimo por mis servicios.
Cuelgo antes de que decida exigir su “pago mínimo”, que no me puedo permitir. Mordekai está adquiriendo fama de tener gustos cada vez más caros y exquisitos. No es fácil conseguir el corazón recién arrancado de un imberbe y encubrirlo con éxito. Cada mes. Enciendo el que es mi primer cigarrillo después del amancer y dejo que la nicotina relaje la tensión de mis entrañas. Al menos no ha usado su autoridad o se ha interesado más para sacarme información extra, porque si llega a saber que Di está involucrada... El corazón de una bruja, eso sí que es suculento. Y ni una comunidad de vampiros ni un mestizo como yo puede con el hambre de un demonio puro.




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Derechos reservados por la autora, Enara L. de la Peña / Fotografia de Rimka

2 comentarios:

  1. Las buenas conversaciones familiares. Me quedo con la frase: "Necesito, quiero, me piden, te exijo… Todos sois iguales, ni un ‘buenos días, Mordekai’, ni mierdas de esas". Con eso me basta para simpatizar con Mordekai.

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    1. Sí, seguro que su última víctima también simpatizó con él xD

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