sábado, 28 de febrero de 2015

CHETYRNADTSAT.





Doy el último bocado a lo que queda de hamburguesa mientras termino de subir las escaleras. Sasha y su manía de vivir en edificios destartalados, dejados de la mano de la civilización. Casi es un milagro que tenga electricidad. Mastico despacio y me acerco a su puerta, desanimada por mis piernas cortas y por el día que acaba, lleno de decepciones.

sábado, 14 de febrero de 2015

TRINADTSAT.



Es de noche. No necesito abrir los ojos para saberlo, cada célula de mi piel se despereza con el ocaso y las oscuras calles de San Petersburgo me reclaman. No, no solo las calles. Es ella. “Hazlo y ven, querido. Mi amor, mi nueva vida. Vuelve a mis brazos, regresa a mí. Mátala. Te estoy esperando”.

lunes, 2 de febrero de 2015

DVENADTSAT.



Marco el número de teléfono y, después de tres tonos, me responden con un gruñido infernal. Cómo han cambiado los rituales de invocación.
—Despierta, capullo, es hora de levantarse.
—¿Qué? ¿Quién cojones eres?
—Tu hermano, Sasha.