viernes, 16 de enero de 2015

ADINADTSAT




Un cadáver. Genial. ¿Acaso hay mejor forma de empezar el día?

No es el primer muerto de mi vida, así que las náuseas dejan en paz mi estómago resacoso. Sin embargo, la debilidad me empuja hacia la pared del dormitorio. Ni los restos de adrenalina de la noche anterior son capaces de eliminar los terribles síntomas del exceso de alcohol. Y de tabaco. Y de magia. No olvidemos la magia.

Observo el cuerpo, ligeramente hinchado y con la piel verdosa. Llevará menos de una semana así. ¿Cómo se llamaba? ¿Sonja? Sí, creo que era Sonja. La novia de Alexandr. Me preguntó si sabría de nuestro pequeño secretito, de aquella vez en esa misma cama en la que ella está, bueno… Poco importa ya, sus decolorados labios no van a insultarme y dudo que repentinamente se levante para darme una paliza. No desprende ese olor. Oh, no, ése no. Dios. Qué peste. Me tapo la boca y salgo de la habitación. Recuerdo que el baño estaba al final del pasillo. Entro y un fuerte bufido me sobresalta. El viejo gato de Alexandr me enseña los dientes y eriza el lomo, amenazador, desde la tapa del retrete. Le devuelvo el bufido y sale disparado entre las cortinas de la ducha. Después vomito bilis y saliva negra. Repugnante. Busco entre varios botecitos del armario hasta dar con aspirinas, ibuprofeno, paracetamol y maravillosa vitalidad en cápsulas. Eso sí que es magia. Todo para dentro o caeré desfallecida, y a ninguna chica decente le conviene que la pillen junto a los restos en descomposición de la novia de su examante. En absoluto.

Me siento en el borde de la bañera y suspiro, asqueada.

Un cadáver y un gato asustado. Eso solo confirma mis sospechas. Mierda. No tendría que haber venido tan temprano, es duro afrontar tantas complicaciones tras una rápida ducha y un triste café de máquina. Solo pienso en mi cama y en más litros de café. Con un par de horas de sueño tendrá que bastarme. Casi saboreo mi desdicha. Después tal vez tenga que matar a un vampiro. O puede que dos.





<< DESIAT.
DVENADTSAT.   >>
 Derechos reservados por la autora, Enara L. de la Peña / Fotografía de Czas

6 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho. Sencillo, intenso e interesante.

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  2. Tienes un ritmo precioso en el relato. Es concreto y descriptivo. Me ha gustado Enara. Felicidades.

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    1. Gracias Rocio, espero volver a verte por aquí y seguir cumpliendo tus expectativas :)

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  3. Quién quiere ser decente si ha habido exceso de magia? ;)

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    1. Exacto. Las chicas buenas no suelen jugar con magia ;)

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