viernes, 31 de octubre de 2014

Ojos rojos



Ahí estaban otra vez, observando.
Dos puntos rojos en la noche brillando.
Siempre a los pies de mi cama, sin luz ni luna.
Siempre envuelto en el silencio y en la penumbra.

Tiré de la manta hasta cubrirme el mentón,
pero no lograba esconderme de la paranoia, del miedo y la obsesión.
La tela era fina y no disimulaba mi temblor.
Y menos de esa mirada carmesí perforando las telarañas de mi habitación.

Sentí el frío en el aire, helando mi aliento,
y la oscuridad se adueñó de cada rincón, cada esquina y pensamiento.
¿Era sueño o real? ¿Fantasía? ¿Ilusión?
Dudé de esa idea. Estaba claro, debía ser mi imaginación.

No es verdad, me dije, no es nada
Tan solo una silueta con una mirada turbada.
Sin embargo, cerré los ojos con  fuerza,
aferrado a mis mantas, consciente de la inutilidad de taparme la cabeza.

Noche tras noche volvía y observaba paciente,
inherte, estático e indolente.
De pie sin piernas, mirando sin mirar,
en el hueco de mi cama con su apariencia espectral.

Inesperadamente, la sombra se movió, 
se deslizó, 
zigzagueó 
y hasta trepó. 
Ascendió por mi cama, mi cuerpo y mi débil voz.
Grité. No pude. Estaba ahí.
Estaba dentro. Dentro de mí. 
Ojos rojos que me siguen, me rozan y definen.
Ojos rojos en mí,
volviendo todo rojo, escarlata y carmesí.
¿Ves los ojos rojos?
Ahora están en ti.





Derechos reservados por la autora, Enara L. de la Peña / Imagen Lynxx

martes, 28 de octubre de 2014

DVA.

Voy a vomitar. Las luces, la música, el calor, el sudor. Saboreo la acidez y sé que voy a vomitar. Los servicios están ocupados, pero al lado hay una puerta que da al callejón. Ignoro la señal de ‘solo personal autorizado’ y devoro la primera bocanada de aire helado. Joder, está nevando. No, casi, es solo aguanieve. Peor, el vestido se pringará de barro.

viernes, 24 de octubre de 2014

ADIN.



Algo no va bien dentro de mí. Ni fuera. Me miro al espejo y no reconozco a la persona que me devuelve la mirada. Sus ojos están apagados, su piel, pálida y su absurda expresión no me dicen nada. No soy yo. Un desconocido. Solo un desconocido que se ha colado en mi vida y se niega a salir de ella.
Mi vida. ¿Sigo vivo?

sábado, 18 de octubre de 2014

XXVII Gideon - Provocaciones peligrosas



“Menuda pérdida de tiempo”
Gideon, despreocupado por la cada vez más intensa lluvia, observaba con denotado aburrimiento a la pareja en la cafetería desde el exterior de la ventana. “Ni siquiera parece apetecible”, se dijo analizando a la humana. Era una mujer, más bien una niña, con el pelo largo castaño-rojizo, la figura demasiado delgada y un aura triste, llena de preocupación y miedo. Sin embargo, al principio se había mostrado altiva, casi agresiva. “No sé cómo ese idiota se lo ha permitido”.

martes, 7 de octubre de 2014

XXVI Matt - Reconsideraciones del corazón



—Está lloviendo —dijo Matt con la frente apoyada en el marco de la ventana.
La respuesta de Cris fue un largo y sonoro bufido. Permanecer enclaustrada en la habitación del hospital solo conseguía agriar más su carácter, "y ya lleva unos días con las garras afiladas".
—¿Y qué me importa? A veces no dices más que tonterías.