miércoles, 30 de julio de 2014

XVII Katya - Amos y mascotas


Deberías corregir este texto y... —Un repentino impulso hizo que Katya alzara los ojos hacia la entrada del departamento, donde la figura del profesor Tesh la observaba fijamente desde el final del pasillo. Tuvo un horrible presentimiento. Mejor haz copias para todos, pero tendrás que subir a Ciencias Políticas, la fotocopiadora de aquí se ha estropeado esta mañana.
Ana, una de las alumnas estrella de tercero de Filología Inglesa, asintió con timidez y se marchó, tan obediente como de costumbre. 
"Necesito más tiempo".

viernes, 25 de julio de 2014

XVI Gideon - Sangrientos lazos familiares



—Echaba de menos esa mirada —dijo Gideon con una sonrisa bailando en los labios—. No sabes lo que me pone...
—¡Gideon! La exclamación de Tesh quedó en un triste susurro, reprimido por la presencia de los jóvenes humanos que revoloteaban por el pasillo. 
El aludido alzó las manos, "él y su manía de no llamar la atención", en un sobreactuado y tremendamente falso gesto de paz.
—Si es por el humano de los servicios, no te preocupes que sigue respirando. Y esta vez sí me he acordado de cambiarle los recuerdos.

lunes, 14 de julio de 2014

XV Tesh - Estudios inofensivos


—Ni hablar.
—Vamos —le animó Tesh, con los labios curvados en una sonrisa sugerente.
—No —insistió Ariadna y reforzó su negativa echándose hacia atrás en la silla y cruzándose de brazos, como si supiera que mostrarse escandalizada a esas alturas sería poco realista.
—Pero solo...
—Ni una gota, Tesh, ya te lo he dicho —frunció el ceño, molesta—. Antes tendrás que matarme.

miércoles, 9 de julio de 2014

XIV Ariadna - Invitaciones a deshoras

 —Ari, llámame, por favor, yo...
Ariadna borró el mensaje de voz sin escuchar el final. No necesitaba oir más lloriqueos de su supuesto novio, estaba cansada de tener que sonreír y decir que todo iba de maravilla cuando ni siquiera podía pisar la calle de noche sin empezar a temblar. Estaba harta de inventarse excusas cada vez más incongruentes. "Un día diré que se me han caído las piernas y con un poco de suerte me creerán". Sus excusas eran tan malas como ingenuos sus amigos.

viernes, 4 de julio de 2014

XIII Cris - Besos de sangre

Cris llevaba cinco minutos mirando fijamente la pantalla del teléfono móvil, con los dedos flotando sobre el teclado, peleando interiormente por comprimir en un mensaje de texto el malestar que le encogía el estómago.
—Llama o escríbele algo, pero no te quedes ahí pasmada.