sábado, 31 de mayo de 2014

III Tesh - Necesidades impuras



—¿Puedo ayudarle en algo, profesor?
—No, Katya, pero gracias.
Tesh disimuló como pudo el bostezo. Después de seis horas de viaje en avión, incluyendo las esperas y recogida de maletas, no había nada que le apeteciera menos que echar una mano en las clases del profesor Johannes Krauser, el mata-alumnos. Su fama iba precedida por la cantidad de estudiantes que desaparecían de su aula según avanzaba el curso, y para esas alturas del semestre apenas llegaban a los treinta.
Era mortalmente soporífero.

viernes, 30 de mayo de 2014

II Ariadna - Amor ciego, amor muerto



—¡Es posesivo, egocéntrico y narcisista!
Ariadna miró fijamente a su amiga sentada frente a ella, buscando algún destello de duda o culpabilidad en sus marrones ojos. Sin embargo, ahí más bien brillaba otra cosa.
—Cris, Dios mío, te has enamorado.
—No es para tanto Ari, además, él es...
—¡Ya sé lo que es! —le cortó y al momento se mordió la lengua, tampoco debía decirle toda la verdad, no la soportaría.

I Prólogo - Promesas, promesas



—Prométeme que siempre huirás.
Normalmente, los recuerdos que uno tiene a los cinco años son borrosos y difusos. Suele ser difícil evocar los detalles de un día completo o un momento en concreto. Pero yo no puedo olvidar aquel callejón vacío, impregnando cada rendija de mis memorias con el hedor de la alcantarilla y la humedad por la lluvia que acababa de parar, y a mi madre arrodillada frente a mí.